- 19:10
- 0 Comments
Los que tenéis huerto propio sabréis de lo que hablo.
Durante el verano y principios del otoño, disponemos de una abundante cosecha de tomates, rojos, maduros y sabrosos.
Pero con la llegada de los primeros fríos, los tomates tardan más en madurar e incluso si la temperatura baja mucho, pueden llegar a helarse.
¡¡¡Una verdadera pena!!!
Este año, que el calor se ha alargado tanto, las tomateras han estado llenas de tomates hasta el final.
Pero claro, estos tomates estaban verdes.
Así que con las primeras heladas, estaban condenados a perderse.
Pues bien, me decidí a aprovecharlos de alguna manera, y probé a hacer mermelada de tomates verdes.
¡¡¡Y me ha encantado el resultado!!!
Debo confesar que no la había hecho nunca. La mermelada de tomates rojos si que la hago habitualmente, pero mermelada de tomates verdes no. Aunque sí se de algunas marcas que la comercializan.
Si todavía tenéis tomates verdes no dejéis de hacer esta deliciosa mermelada. ¡¡¡Os va a encantar!!!
Los ingredientes son:
- un kilo de tomates verdes limpios
- 400gr de azúcar
- un poco de zumo de limón
Lo primero que tenemos que hacer es pelar los tomates verdes. Yo probé a escaldarlos pero como están duros no hace falta, ya que se pelan muy bien.
Los apretamos un poco para eliminar la poca agua que lleven.
Cortamos los tomates verdes a trozos y los ponemos en una cacerola.
Añadimos 400gr de azúcar por cada kilo de tomate.
Dejamos reposar unas horas. Yo lo suelo dejar toda la noche.
Añadimos un poco de zumo de limón y lo ponemos a cocer.
Cuando empiece a hervir bajamos el fuego y dejamos cocer a fuego lento, removiendo de vez en cuando, durante 30 ó 40 minutos, hasta que tengamos la textura que deseemos.
Pasamos la mermelada de tomates verdes por un pasapurés. Así eliminaremos las pepitas que tiene el tomate.
¡¡¡Y ya está!!!
Tenemos lista una deliciosa mermelada de tomates verdes.
Para conservarla y que nos aguante mucho tiempo la envasamos en unos tarros esterilizados.
Cerramos bien los tarros y los cocemos al baño María durante 20 minutos.
Cuando se enfríe el agua de cocerlos podremos sacarlos y disfrutar de una mermelada diferente durante muchos meses.
¿Qué tal si guardamos un poco de esta mermelada para sorprender estas navidades haciendo unos canapés con un poco de queso de rulo?
Os aseguro que no dejaréis a nadie indiferente 😉
- 16:13
- 0 Comments
En Tramacastilla de Tena, en la Partacua, Toño Cortijo elabora este delicado licor de endrinas al que llama Partcharán.
Su elaboración es totalmente artesanal, desde la recogida manual del fruto, en su momento óptimo de maduración, hasta la maceración de las endrinas que Toño vigila con esmero.
Pero el Partcharán no es un licor de endrinas sin más, sino que Toño ha querido innovar y se ha atrevido a preparar un licor de endrinas a la menta, otro a la pimienta rosa y otro picante.
¿Qué me decís? ¿No os pica la curiosidad?
Si como yo, estáis deseando probarlo tomad nota porque en Morrico Fino os lo vamos a poner muy fácil.
Hemos preparado, de la mano de su creador, una cata de partcharán maridada con productos de la tienda que le van superbien a éste licor.
La cata será en la misma tienda, el próximo día 18 de Noviembre a las siete de la tarde.
El precio es de 8€ por persona.
El precio es de 8€ por persona.
Por cuestiones de espacio el aforo es limitado.
Si vais a estar en Sos del Rey Católico ese día y os apetece conocer con nosotros este producto, os podéis apuntar rellenando el siguiente formulario.
También os podéis apuntar en la misma tienda, o bien llamándome a cualquiera de estos telefonos: 948 888 333 / 699 669 457
El plazo de inscripción finaliza el día 15 de noviembre o al completar el aforo.
Si queréis pasar una tarde diferente y entretenida mientras degustáis estos deliciosos licores maridados con unos estupendos productos artesanos, no os lo penséis.
¡¡¡Os esperamos!!! 😄
- 23:58
- 0 Comments
Pues hoy vamos a aprovechar el que hicimos el año pasado para hacer unas deliciosas rosquillas de pacharán.
La idea la saqué de la receta de rosquillas de anís del libro 1.080 recetas de cocina de Simone Ortega.
Las rosquillas de pacharán son muy fáciles de hacer.
Son ideales para desayunos y meriendas, y el toquecico de pacharán resulta muy agradable.
Los ingredientes son:
- dos huevos
- ocho cucharadas soperas de aceite de oliva suave
- ocho cucharadas soperas de leche entera fría
- cuatro cucharadas soperas de pacharán
- doce cucharadas soperas de azúcar
- dos cucharadas de las de moca de levadura en polvo.
- harina de trigo, la que admita (aproximadamente tres cuartos de kilo)
- aceite para freír.
- un poco de azúcar, más, para espolvorear las rosquillas de pacharán.
Batimos los huevos en un bol junto con el azúcar.
Añadimos el aceite, la leche y el pacharán y mezclamos un poco.
Añadimos la harina, junto con la levadura, poco a poco y vamos mezclando. Nos ayudamos primero de una cuchara y teminaremos mezclando todo con la mano.
Cuando tengamos una masa manejable ponemos a calentar abundante aceite en una sartén.
Con las manos enharinadas vamos dando forma a las rosquillas y las freímos por tandas.
Sacamos nuestras rosquillas de pacharán a una bandeja con papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
Las espolvoreamos con un poco de azúcar, y ¡¡¡listo!!!
Con estas cantidades salen unas setenta rosquillas, pero aunque os parezcan muchas, están tan ricas que casi me quedo sin hacerles foto.
¡¡¡Han volado!!! 😊
- 11:59
- 0 Comments
Si algo me gusta de esta temporada es la cantidad de productos que nos da la naturaleza.
Tomates, pimientos, calabacines, calabazas, garbanzos, judías, moras, almendras, nueces, avellanas, higos, manzanas..., llenan los montes, los huertos y las despensas de muchas casas.
Muchas veces, sobre todo a los que tenemos la suerte de tener una huerta, estos manjares se nos acumulan y no es cuestión de dejar que se pierdan.
Así que es tiempo de congelar, hacer mermeladas y compotas, preparar licores y como no ¡¡¡hacer conservas!!!
Yo hoy voy a hacer conserva de tomate casera.
Una receta muy fácil, que nos permitirá seguir disfrutando durante el invierno de los deliciosos tomates de temporada.
Para conservarlos, los tomates se pueden dejar enteros o triturados al natural, fritos, con verduras a modo de pisto...
Yo, os voy a contar como hacemos en mi casa, desde siempre, la conserva casera de tomate frito.
Me gusta hacerlo frito por ahorrar tiempo, a la hora de utilizarlo, ya que con un calentón está listo para consumirlo y por ahorrar espacio en la despensa, ya que al freír, el tomate reduce bastante el volumen y por consiguiente utilizo la mitad de tarros que si fuera al natural.
Para preparar conserva de tomate casera necesitaremos los siguientes ingredientes:
- tomates maduros
- ajos
- hojas de laurel
- aceite de oliva
Lo primero que haremos es lavar los tomates.
Ponemos una cacerola de agua al fuego y cuando hierva introduciremos los tomates unos segundos para escaldarlos.
Cuando estén todos escaldados, los vamos pelando con un cuchillo, quitándoles la zona del rabito por la que se une a la mata. Si llevara alguna taca la eliminamos también.
Escurrimos el exceso de agua del tomate estrujándolo con la mano.
Ponemos los tomates en el vaso de la batidora (yo lo hago así, pero también podéis pasarlo por un pasapurés) y los trituramos.
En una cacerola ponemos los tomates triturados, le añadimos un buen chorro de aceite de oliva, tres hojas de laurel y cinco o seis dientes de ajo triturados.
Ponemos al fuego la cacerola y cuando hierva, bajamos a fuego medio y dejamos hervir, removiéndolo de vez en cuando, hasta que reduzca aproximadamente a la mitad de su volumen.
Cuando lo tengamos listo lo ponemos en tarros de cristal esterilizados y los cerramos con su tapa.
Ponemos los tarros en una cacerola alta, lo suficiente para que al llenarla de agua, ésta, los cubra totalmente.
Ponemos la cacerola a calentar y llevamos a ebullición.
Bajamos el fuego manteniendo el hervor durante 20 minutos.
Dejamos enfriar los tarros dentro del agua. De esta manera nos aseguramos que se haga el vacío correctamente, y que nuestra conserva de tomate casera nos dure mucho tiempo.
Ya sólo nos queda etiquetar nuestros tarros y llenar nuestra despensa para ir disfrutando del sabor del campo durante todo el año. 😋
- 23:53
- 0 Comments
En estos días de tanto calor, lo que menos apetece es meterse en la cocina para preparar la comida.
Sólo apetecen comidas ligeras como ensaladas y gazpachos.
Pero por otra parte, en casa nos encantan las cremas.
Y yo tengo un truco para tomarlas en verano y que nos sepan tan ricas. Y es servirlas templadas.
Las preparo por la mañana y a la hora de comer las caliento ligeramente.
Así que, aprovechando que los calabacines del huerto están en su punto, vamos a preparar una crema de calabacín, que tendremos lista en media hora, y que hará las delicias de los paladares más exigentes.
La receta de esta crema de calabacín no puede ser más sencilla.
Necesitaremos:
- dos o tres calabacines, dependiendo del tamaño.
- una cebolla mediana
- dos patatas no muy grandes
- dos lonchas de jamón serrano
- agua
- sal
Pelamos los calabacines y los cortamos a trozos no muy grandes.
En una cacerola ponemos un poco de aceite de oliva a calentar.
Añadimos los calabacines troceados y removemos con una cuchara de madera.
Pelamos las patatas y las cortamos cascándolas para que suelten el almidón.
Añadimos las patatas cascadas a la cacerola y salamos un poco.
Rehogamos todo durante unos minutos.
Añadimos agua a la cacerola hasta que cubra ligeramente las verduras.
Si llegados a este punto ha quedado mucho caldo, apartamos un poco a otro recipiente. Así podremos darle el punto justo de cremosidad a nuestra crema de calabacín.
Batimos la crema de calabacín con una batidora, añadiendo si hace falta, caldo del que hemos reservado.
Freímos o asamos un poco de jamón y lo troceamos.
Al emplatar nuestra crema de calabacín le añadimos una chorradita de aceite de oliva por encima y un poco del jamón que hemos tostado.
Y listo!!! A disfrutar de una deliciosa y ligera crema de calabacín.
Habréis visto que no le he añadido ni nata, ni queso. Y es que así queda una crema muy ligerita y apta para todos.
Probadla y ya me contaréis.
- 23:55
- 0 Comments
Una de mis frutas favoritas es la cereza.
Hay una jota aragonesa, llamada las cerezas, que dice que "si tiras de una sigue toda la cesta". Pues así me pasa a mí. Si las tengo a mano no puedo parar de comerlas.
Y si buenas están como fruta, no quiero ni contaros cómo están cuando las preparamos con cualquiera de las muchas recetas que hay con ellas.
¿Habéis probado ya la tarta de cerezas y chocolate blanco que os propuse en otra entrada?
¡¡¡No dejéis de hacerla, os va a encantar!!!
La receta que os traigo hoy es mucho más básica.
Se trata de mermelada de cerezas.
Una forma de conservarlas para poderlas disfrutar durante todo el año, en los desayunos y meriendas, para hacer postres, tartas, helados, e incluso para acompañar quesos y carnes.
La mermelada de cerezas es muy sencilla de preparar. Su mayor dificultad reside en el deshuesado de las cerezas. Pero con éste sencillo truco es muy fácil de hacerlo. Consiste en empujar el hueso con la carcasa de un bolígrafo.
Los ingredientes para preparar mermelada de cerezas son:
- cerezas deshuesadas
- azúcar
- zumo de limón
Preparación:
Pesamos las cerezas deshuesadas para calcular el azúcar. En la mayoría de las recetas de mermelada de cerezas se le suele añadir la mitad del peso de la fruta de azúcar.
A mí no me suelen gustar las mermeladas muy azucaradas, por lo que la cantidad de azúcar que yo utilizo es bastante inferior. En concreto para esta receta yo tenía 2,600 Kgs de cerezas deshuesadas y he añadido 500 grs. de azúcar.
Ponemos las cerezas deshuesadas en una cacerola amplia.
Espolvoreamos el azúcar por encima.
Añadimos un chorro de zumo de limón (algo menos del zumo de medio limón)
Dejamos reposar la fruta con el azúcar y el limón durante toda la noche para que suelte sus jugos.
Al día siguiente ponemos la cacerola al fuego fuerte. Cuando empiece a hervir bajamos el fuego y dejamos cocer despacio durante aproximadamente 45 minutos.
Pasamos la mermelada de cerezas por un pasapurés (a mí me gusta más la textura que deja) o por la batidora.
Esterilizamos unos tarros en agua hirviendo y los llenamos con nuestra mermelada de cerezas.
Cerramos los tarros los colocamos boca abajo hasta que estén bien fríos, si los vamos a consumir en poco tiempo.
Si por el contrario, queremos que nuestra mermelada de cerezas se conserve mucho tiempo, tendremos que cerrar los tarros herméticamente al baño María.
Esto es: en una cacerola colocamos los tarros de mermelada cerrados y los cubrimos con agua fría.
Llevamos a ebullición y dejamos hervir durante 20 minutos.
Apagamos el fuego y dejamos los tarros dentro del agua hasta que ésta esté fría.
Nuestros tarros ya estarán cerrados herméticamente y nuestra mermelada de cerezas preparada para que la disfrutemos cuando queramos.
¿Os animáis a prepararla?
- 19:23
- 0 Comments

























